Recupera la rutina diaria: conserva la línea y la vida social

Mantener la dieta y la vida social es posible.

¿Cómo combinar la dieta y la vida social?

Quedar con amigos, comidas y cenas de negocios, reuniones con los compañeros de trabajo o del gimnasio… Los buenos momentos se acompañan con comida y la verdad es que cada vez más nuestra vida social implica que pasemos muchas horas fuera de casa y que, por lo tanto, acabemos comiendo en bares y restaurantes. Mantener la línea en estas circunstancias no es siempre fácil, pero no es imposible.

Quienes siguen una dieta o tienen problemas para mantener su peso encuentran en el desorden de las comidas hechas fuera de casa como el principal responsable de su peso excesivo, pero seguir una dieta equilibrada no tiene porqué implicar dejar de lado la vida social.

Consejos para una alimentación sana fuera de casa

Si tenemos adquiridos unos buenos hábitos de alimentación, comer fuera y compartir mesa con otras personas no tiene que hacernos ganar peso. Simplemente, necesitamos elegir lo que vamos a comer siendo conscientes de que tenemos a nuestro alcance muchas opciones saludables y no calóricas, y seguir unos consejos básicos:

Para empezar, es esencial que no nos obsesionemos con la dieta, porque sentirnos agobiados nos hará comer mucho más. Controlar el menú no implica tener que sentirnos culpables por tomar un alimento prohibido, lo que puede provocar que comamos con ansiedad y mayor cantidad.

Además, optar por raciones moderadas y masticar despacio nos ayudará a sentirnos saciados, aunque no hayamos tomado los mismos platos que nuestros compañeros de mesa. Si además hemos tomado una fruta a media mañana o a media tarde, tampoco tendremos sensación de hambre, y podremos ser más moderados en el restaurante.

Igualmente, renunciar a las calorías vacías al pedir el menú en el restaurante nos ayudará  a mantener nuestra línea aunque hagamos vida social y no nos preparemos nuestra comida de régimen en casa. Esto implica evitar el pan, el alcohol, las bebidas azucaras y otros dulces. Una cerveza sin alcohol nos aportará la mitad de calorías que cualquier otra bebida, y nos ayudará también a evitar la hinchazón que provocan los refrescos light.

De hecho, mantener la línea y hacer vida social no es incompatible, siempre que asumamos unos hábitos básicos de alimentación saludable y hagamos un poco de ejercicio diario.  El secreto de todo radica  en mantener el control de lo que comemos.

Autor: SegurosCatalana Occidente

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