Que la enfermedad del mal de altura no estropee tus viajes este verano

Que el mal de altura no estropee tus viajes.

El mal de altura puede producirse por encima de los 2.500 metros

¿Ya has decidido el destino de tus vacaciones de este verano? Si has optado por acudir a un lugar que se encuentra muy por encima del nivel del mar, ten en cuenta que puedes sufrir lo que popularmente se conoce como mal de altura. Conocer sus síntomas y saber cómo reaccionar, sin duda te ayudará a evitar que este trastorno estropee tu viaje. 

¿En qué consiste?

Este trastorno se manifiesta cuando el organismo tiene problemas para adaptarse a las alturas, especialmente en lugares situados por encima de los 2.500 metros sobre el nivel del mar. En esta situación, la presión atmosférica es menor y, por lo tanto, se inspira menos oxigeno. Esto puede llegar a producir una falta de oxigeno en la sangre.

De todos modos, hay que tener en cuenta que no todas las personas que visitan un lugar con estas características van a sufrir mal de altura.

Los síntomas

Los síntomas del mal de altura se perciben tras unas horas de haber llegado al destino, y sobre todo por la noche.

Si sufres mal de altura, notarás síntomas como un gran dolor de cabeza, agotamiento, falta de apetito, vómitos y problemas digestivos. También es habitual la aparición de problemas del sueño y agitación. Incluso algunas personas se despiertan por la noche bruscamente con sensación de ahogo.

 ¿Cómo evitar el mal de altura?

Si quieres evitar este trastorno durante tus vacaciones, es importante que tomes algunas precauciones que ayudarán a que nuestro organismo vaya aceptando el cambio de altura, como las siguientes:

-Procurar descansar los primeros días.

-Inspirar ampliamente.

-Beber mucha agua.

-Evitar el alcohol y el tabaco.

-Seguir una dieta fácil de digerir y rica en carbohidratos y azúcar.

De hecho, existe una regla no escrita en lugares donde es fácil padecer este problema, y que resume muy bien estos consejos: “beber antes de tener sed, comer antes de tener hambre, abrigarse antes de tener frío y descansar antes del agotamiento”.

Además, muchos hoteles cuentan con tubos de oxígeno pensados para ayudar a quienes se sientan mal por el mal de altura. También existen unas píldoras que ayudan a hacer desaparecer los síntomas de este trastorno, y que se comercializan habitualmente en los lugares que se encuentran muy por encima del nivel del mar.

Autor: SegurosCatalana Occidente

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