¿Es malo secar la ropa dentro de casa?

Secar la ropa

Secar la ropa dentro de casa puede afectar tu salud

Con la llegada del otoño y el invierno, secar la ropa se convierte en una misión imposible en muchas ocasiones. El frío y la humedad hacen que nuestras prendas tarden mucho en secarse y, ante la necesidad, muchos de nosotros optamos por tender la ropa dentro de casa. Aunque parezca imposible, esta acción a priori tan normal puede afectar a la salud de muchas personas.

La humedad y los problemas de respiración

Cuando sacamos la ropa mojada de la lavadora, contiene nada menos que casi 2 litros de agua. A medida que las prendas se secan, esta agua se libera en forma de humedad ambiental. Obviamente, si esto sucede al aire libre no pasa nada, pero la situación cambia si tendemos la ropa dentro de casa.

Tanto si colocamos la ropa en el tendedero o encima de un radiador de la calefacción, la combinación del calor y la humedad acaba provocando la proliferación de bacterias y hongos. Aunque a la mayoría de nosotros no nos afectan, la verdad es que estos hongos pueden convertirse en  un problema de salud para quienes padecen de asma o problemas en su sistema inmunitario.

Más problemas de la humedad

Tender la ropa dentro de casa no solo ocasionará la aparición de hongos. También debemos tener en cuenta que la humedad concentrada en una sola estancia puede ayudar a que se reproduzcan los ácaros del polvo. Igualmente, debemos ser conscientes de que un exceso de humedad interior que aparezca de manera continua puede acabar afectando las estructuras de la vivienda.

Trucos para secar la ropa

Si no tenemos secadora en casa, podemos optar por aplicar algunos trucos prácticos que nos ayudarán a secar la ropa mucho más fácilmente. Es importante que evitemos colocarla encima de los radiadores, ya que solo conseguiremos que quede rígida e, incluso, se encoja.

Colocar las prendas separadas en el tendedero para facilitar que circule el aire ayudará a que se vaya la humedad mucho más rápidamente. También podemos enrollarlas en una toalla y presionar para extraer toda la humedad y evitar que la prenda se arrugue más de la cuenta.

Finalmente, podemos usar un secador de pelo para secar las prendas más pequeñas que necesitemos con urgencia.

Autor: SegurosCatalana Occidente

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